La mañana de la boda tiene un orden, y casi siempre la novia es la última, o la penúltima, en sentarse. Ese turno tiene sus razones.

Por qué la novia suele ocupar el último o el penúltimo turno

Normalmente se maquilla y se peina primero a las invitadas, y tú ocupas el último o el penúltimo turno. Así, cuando terminas, queda muy poco para salir hacia la ceremonia.

Las fotos de los preparativos de la novia durante los últimos retoques

La primera razón es el fotógrafo. Suele llegar en los últimos minutos de la mañana de preparación, y a las novias siempre les gusta tener fotos del making of, las de la preparación. Si eres la última, el fotógrafo llega mientras te doy los últimos retoques, y esas fotos recogen el momento real.

Llegar a la ceremonia con el maquillaje y el peinado en su mejor momento

La segunda razón es que así llegas a la ceremonia con el maquillaje y el peinado recién terminados, en su mejor momento. Si fueras la primera, pasarían varias horas entre el final de tu preparación y la ceremonia, y es mucho más seguro que salgas directamente de la preparación hacia allí.

Un orden flexible, que se adapta a cómo se sienta la novia

Aun así, el orden es flexible y depende de cómo te sientas. A algunas novias les pone nerviosas ser la última, por si pasa cualquier cosa, y prefieren empezar antes. En ese caso se cambian los turnos sin ningún problema, porque lo que importa es que vivas la mañana tranquila.