Alrededor de ocho de cada diez bodas que preparo son de parejas que viven fuera de España. Me escriben desde Reino Unido, Irlanda, el norte de Europa, Estados Unidos o Australia, y lo que buscan al casarse aquí es, sobre todo, un tiempo que en su país no pueden dar por hecho. Muchas llegan por recomendación de su wedding planner, y otras me encuentran en Instagram o en Google.
Organizar desde lejos una mañana tan importante, en un lugar que conoces poco y con alguien a quien todavía no has visto en persona, despierta muchas preguntas. Las que siguen son las que más me hacen, y mi trabajo, desde el primer mensaje, consiste en que llegues a España sabiendo qué se va a hacer, a qué hora y quién va a estar contigo.
¿Cómo se organizan el maquillaje y la peluquería de una boda en España desde otro país?
Todo empieza a distancia. Me escribes por el formulario, por correo o por WhatsApp, y si lo prefieres, la primera conversación es por videollamada. Lo primero que te pregunto es dónde vas a prepararte la mañana de la boda, porque de ese lugar dependen la hora a la que salgo, el tiempo del viaje y, a veces, si tengo que dormir cerca la noche antes. Después me cuentas cómo imaginas tu boda, cómo es tu vestido y qué es lo que más te preocupa.
A partir de ahí, durante los meses que quedan por delante, me vas enviando las fotos que te gustan, y con ellas la idea va tomando forma mucho antes de la prueba. Al firmar el contrato te pido la lista de tus proveedores y, sobre todo, el contacto de tu fotógrafo, porque con él coordino directamente los tiempos de la preparación. El día de la boda, el fotógrafo ya sabe por mí a qué hora vas a estar lista, sin que tengas que ocuparte tú.
¿Cómo se hace la prueba de maquillaje y peinado si vives fuera de España?
La prueba es lo que más dudas despierta en una boda a distancia, y con razón, porque es el único momento antes del gran día en el que puedo trabajar sobre ti. En ella descubro cómo recibe el maquillaje tu piel y cómo responde tu pelo a la forma que se le da y a los productos que lo sujetan, y eso es lo que me permite afinar el resultado de la boda. Por eso casi siempre se hace, aunque haya que buscarle el hueco con cuidado.
Lo ideal es hacerla entre uno y dos meses antes, cuando el largo del pelo y el bronceado ya se parecen a los de ese día. Muchas novias que viven fuera la hacen coincidir con un viaje que ya tenían previsto, por ejemplo para la prueba de menú. Si solo puedes llegar unos días antes, la prueba se hace esos días, a veces incluso la víspera, y entonces tiene una ventaja: el peinado de la prueba te sirve para la fiesta de bienvenida con tus invitados.
Hay bodas en las que la novia llega con el tiempo tan ajustado que entre el aeropuerto y la mañana de la boda no cabe una prueba. Entonces la mañana parte de las fotos y de todo lo que me ha ido contando durante meses, y cuando la novia trae una idea tan precisa como la de una boda británica en el Cortijo Pedro Jiménez, la falta de prueba se nota mucho menos.
La prueba está incluida en la tarifa de la novia, igual que el asesoramiento en línea durante todo el año y el kit de retoque, que preparo con los tonos elegidos ese día.
¿Me llevo a la persona que me peina en casa o contrato a alguien en España?
Es una pregunta que se hacen muchas novias, sobre todo cuando ya tienen en casa a alguien de confianza. Las dos opciones pueden salir bien, y lo que sí puedo contarte es qué cambia cuando quien te prepara trabaja aquí todo el año.
Lo primero es el clima. Una boda en Andalucía en verano es una boda con calor, y en la costa, también con humedad, así que preparo la piel y el pelo para las condiciones de cada zona: en el interior, sobre todo para el calor; junto al mar, para el calor y la humedad a la vez. Lo segundo es el viaje: para una boda en la Costa del Sol no hay vuelos ni hotel que pagar, porque el desplazamiento se calcula por kilómetro desde Fuengirola. Y lo tercero es el material. Llevo a la habitación todo lo necesario, iluminación y alargadores incluidos, de modo que allí solo hace falta una mesa amplia y un enchufe.
Hablo con la novia, con su familia y con sus invitados en inglés o en español, según prefieran, así que nadie necesita a otra persona para entenderse conmigo.
¿Qué pasa si no puedes venir el día de mi boda?
Es lo que más inquieta cuando se contrata a alguien a distancia, y lo entiendo, porque hay novias que han vivido una cancelación a pocos días de su boda. Cada fecha que reservo es para una sola boda, salvo casos muy excepcionales, así que el día que eliges queda cerrado para ti y no se ofrece a nadie más.
Si aun así un motivo de fuerza mayor me impidiera ir, buscaría a una persona de mi confianza para que te preparara. Y si nadie pudiera hacerlo, el contrato tiene una política de cancelación clara: te devuelvo todo lo que hayas pagado y, además, un porcentaje.
También puede ser tu boda la que cambie de fecha. Si el nuevo día está libre, la señal pasa a la nueva fecha. Si no lo está, el contrato también lo recoge, porque la fecha original quedó cerrada para ti y no se ofreció a ninguna otra novia.
¿Cómo es la mañana de la boda?
El horario lo calculo partiendo de la hora de la ceremonia y contando hacia atrás: el tiempo de cada persona que se prepara, el tuyo y unos márgenes para que nadie salga con prisa. Voy al lugar donde te preparas, ya sea un hotel, una villa o la propia finca, y si tus damas de honor o tu familia se arreglan en otras habitaciones, parte del equipo va a las suyas. Cuando hay equipo, el plan va por escrito: quién atiende a cada persona y en qué orden.

Cuando el peinado y el maquillaje están terminados, si me lo pides, me quedo para ayudarte a ponerte el vestido y te coloco el velo, de modo que tu familia te vea por primera vez ya convertida en novia. Para el resto del día te dejo el kit de retoque, con tu labial, tu colorete, polvos fijadores y papel absorbente para los brillos del baile.
Mi trabajo con la novia termina cuando sales hacia la ceremonia. Si la ceremonia es a última hora de la tarde y la fiesta sigue hasta la noche, puedo quedarme para un segundo look o para los retoques, y entonces se presupuesta por horas o por la jornada completa.
¿Cuánto cuesta el desplazamiento para una boda en España?
Los precios van en el dosier que te envío cuando preguntas por tu fecha, pero sí puedo contarte cómo se calcula el viaje. En la Costa del Sol y alrededor de Málaga se cobra por kilómetro. Cuando la boda queda a más de hora y media de coche de Fuengirola, se presupuestan también la noche, las comidas y el alojamiento del equipo, y fuera de Andalucía se añade el vuelo, con equipaje facturado especial para que el material viaje protegido, como en la boda de dos novias en Sa Pedrissa, en Deià.
El hotel, el vuelo y las comidas forman los gastos de desplazamiento. Te explico cada uno antes de reservarlo, lo reservo cuando me das el visto bueno y se paga con la señal, porque las reservas se hacen con ella. En temporada alta los hoteles y los vuelos suben semana a semana, así que confirmar pronto te ahorra dinero.
¿Con cuánta antelación y cómo se reserva la fecha desde otro país?
Casi todas las novias me escriben cuando ya tienen cerrados el lugar, la organización de la boda y el fotógrafo, porque el maquillaje y la peluquería suelen ser lo siguiente. Para mayo, junio, septiembre y octubre conviene reservar con un año de antelación, y como mínimo ocho meses antes; el resto del año suelen bastar de cuatro a seis meses. Todo el proceso se hace a distancia, en cuatro pasos.


























