La víspera de la prueba, muchas novias se preguntan si deberían hacerse algo: una mascarilla, un sérum nuevo, un tratamiento para el pelo. No hace falta. Lo mejor es que llegues con la cara y el pelo limpios y secos.

Por qué conviene llegar sin cremas, sérum ni aceites

La preparación de la piel forma parte de la propia prueba, y me encargo yo de ella. Si llegas con tu crema o tu sérum ya puestos, los productos que aplico van encima, y dos fórmulas pensadas por separado pueden no ser compatibles entre sí. Con la piel limpia, sé exactamente sobre qué trabajo.

Con el pelo pasa lo mismo: nada de sérum capilar ni de aceite. Un pelo limpio y seco es la base sobre la que se construye el peinado.

La excepción a la regla del pelo limpio y seco

Hay una excepción. Si buscas un acabado de secador de mano, ese pelo suelto y con movimiento que se consigue con cepillo y secador, tienes que llegar con el pelo recién lavado y todavía húmedo, porque ese peinado empieza precisamente por el secado.

Qué conviene llevar a la prueba

Lo único imprescindible es una foto del vestido. Con ella veo el escote, el tejido y el estilo, y el maquillaje y el peinado se piensan para ese vestido y no para otro.

Trae también el tocado, el velo y cualquier complemento con el que quieras verte, incluso los pendientes. Un peinado cambia mucho con un pendiente largo al lado o con un velo prendido detrás, y es mejor verlo así en la prueba que descubrirlo la mañana de la boda.

Todo lo demás corre de mi cuenta, y tú no tienes que preparar nada más.