Casi todas las novias tienen una carpeta de fotos guardadas: peinados de Pinterest, maquillajes de Instagram, alguna boda que vieron y no olvidaron. Esas fotos son la mejor manera de explicarme lo que quieren, aunque todavía no sepan ponerle nombre.

Por qué es mejor ir compartiendo las referencias durante el año

Puedes enseñarme las referencias el mismo día de la prueba, pero funciona mejor que me las vayas enviando a lo largo del año, por correo o por WhatsApp. Cada foto me cuenta algo de tu estilo, y cuando varias apuntan en la misma dirección, entiendo lo que esperas de ese día. Así la prueba no parte de cero, sino de una idea clara que solo hay que afinar.

Qué pasa cuando una referencia no es la mejor idea para la novia

A veces veo que una referencia quizá no sea la mejor opción para ti. Una foto enseña un gusto, pero está hecha sobre otra cara y otro pelo. Cuando pasa, te propongo otras opciones como sugerencia, y aun así la que tú trajiste se hace igualmente en la prueba.

Por qué la decisión final es siempre de la novia

No quiero que ningún cambio sea una imposición. Por eso hago las dos propuestas y dejo que las veas sobre tu propia cara, las compares y elijas. Cuando la decisión sale de ti, llegas a la boda segura de lo que llevas, porque lo has visto con tus propios ojos.