La noche antes de la boda es fácil querer hacer algo especial por la piel: una mascarilla nueva, un tratamiento que alguien recomendó, una exfoliación a fondo. Lo mejor que puedes hacer esa noche es justo lo contrario.
Por qué no conviene probar nada nuevo esa noche
Sigue tu rutina de siempre, la que tu piel ya conoce. Un producto nuevo puede irritarla o provocar una reacción, y la noche antes de la boda no queda ningún margen para que se calme. Una piel tranquila, aunque no haya recibido nada especial, es mucho mejor punto de partida que una piel enrojecida.
La única mascarilla facial que sí ayuda
Si quieres hacer algo más, una mascarilla de vitamina C, u otra igual de suave, aporta un poco más de luminosidad sin ningún riesgo. Con eso basta.
Cómo se prepara la piel la mañana de la boda
El resto lo hago yo. La mañana de la boda llevo siempre mascarillas o parches de vitamina C, que dan luz a la piel antes del maquillaje, y parches descongestivos para las ojeras, que suelen acusar los nervios y las pocas horas de sueño de la víspera. Así la piel llega al maquillaje descansada, aunque tú no lo hayas estado.
Lo que se hace en las semanas anteriores tiene sus propias reglas, y las cuento en cómo preparar la piel antes de la boda.