Cuando una misma persona se encarga del maquillaje y del peinado, el orden de la mañana no es casual. Empiezo por el pelo, y la razón está en los productos que lo sujetan.
Por qué es mejor peinarse primero y maquillarse después
Un peinado de novia se trabaja con laca, con cera y con otros productos que le dan agarre y lo fijan. La laca se pulveriza alrededor de toda la cabeza, y una parte no se queda en el pelo: acaba en la frente, en las sienes y en la cara.
Si la cara ya estuviera maquillada, esos productos caerían sobre la base y estropearían un acabado que se ha cuidado capa a capa. Con el peinado terminado, en cambio, el maquillaje se hace sobre una piel limpia de todo eso, y queda tal como se ha trabajado hasta la ceremonia.
Cuando el maquillaje y el peinado los hacen dos profesionales distintos
A veces el trabajo se reparte, y el otro profesional prefiere el orden contrario. Entonces se acuerda antes de la boda el orden que mejor funcione para los dos, de modo que la mañana siga su ritmo sin que tengas que estar pendiente de ello.
El orden entre las personas que se preparan esa mañana es otra cuestión, con sus propias razones: por qué la novia suele ser la última en sentarse.